Aprendiendo a apoyar una concesión de subvenciones estratégica en Arcus

September 19, 2022
El siguiente video (disponible con subtítulos en español) muestra a Cindy Rizzo, vicepresidente del Programa de Justicia Social, conversando con Bryan Simmons, vicepresidente de comunicaciones, sobre el camino de aprendizaje de Arcus. El texto que lo acompaña es una transcripción editada de la conversación, la cual se enfoca en el papel que por 16 años ha jugado Cindy Rizzo dentro de la evolución de la fundación como organización de aprendizaje.

En la fundación Arcus usamos la teoría del cambio como base para una concesión de subvenciones estratégica, nuestra toma de decisiones y nuestros procesos de evaluación. Es decir, fijamos nuestras metas para las subvenciones y decidimos a quién y en dónde dar financiamiento con base en cómo suponemos que ocurrirá algún cambio en nuestra área de interés. En mi caso, esto se realiza dentro del Programa de Justicia Social LGBTQ, que es el que lidero, pero el equipo del Programa de Grandes Simios y Gibones usa la misma estrategia. Dicha estrategia la implementamos mediante la concesión de subvenciones, pero con actividades adicionales de liderazgo y escuchando y aprendiendo constantemente.

Es importante resaltar que no hay estrategia que sea estática. El equipo del Programa de Justicia Social siempre analiza aquellas suposiciones que que respaldan cierta estrategia, evaluando la forma en que estamos pensando y actuando. A medida que los contextos externos cambian, en la fundación queremos asegurarnos de estar al tanto y de tener en cuenta dichos cambios.

Ahora que nuestro programa está comprometido completamente con este proceso – que lleva muchos años perfeccionándose – el aprendizaje y la evaluación son constantes, y las prácticas de aprendizaje, como son las revisiones detalladas posteriores a nuestras acciones, están incrustadas dentro de todos los equipos de la fundación.

Con el tiempo nos hemos vuelto más transparentes respecto a nuestro aprendizaje. Por ejemplo, ahora difundimos los informes de nuestras evaluaciones en una forma fácil de entender entre las comunidades con las que trabajamos, el sector humanitario y el público

Poniendo en práctica nuestro aprendizaje
Cuando planteamos una estrategia de concesión de subvenciones para aumentar la seguridad de comunidades LGBTQ, asumimos que necesitaríamos datos para entender el alcance de la violencia de odio y quienes eran los más afectados. Pensábamos que estos datos ayudarían a que quienes demandan crímenes de odio y quienes trabajan en cambios de políticas entendieran que este problema es real.

Pero en ese momento no sabíamos lo defectuoso que era el proceso de recolección de datos tanto por parte del gobierno de los Estados Unidos como de las organizaciones comunitarias. La ley federal de crímenes de odio no exige recolectar datos. Deja en manos de las autoridades locales y estatales la tarea de recolectar y enviar voluntariamente los datos al FBI. Así que, aunque se puedan reportar algunos crímenes de odio, los crímenes contra personas trans, especialmente, se dejan de lado muchas veces.

Y aunque, por ejemplo, la Coalición Nacional de Programas Contra la Violencia, hace un mejor trabajo recolectando datos de ese tipo de crímenes que los oficiales gubernamentales, no tienen cobertura en todo el país. Además, sus grupos locales generalmente se enfocan más en dar servicios a sobrevivientes que en recolectar y difundir información.

Viendo estas deficiencias, hicimos un alto e iniciamos un proceso de investigación y análisis interno. Luego volvimos y les preguntamos a nuestras organizaciones coparte en la comunidad LGBTQ cómo definían la seguridad y qué estaban haciendo para aumentarla.

Usamos esa información para fijar una nueva ruta para incrementar la seguridad. Decidimos apoyar la labor defensora de nuestras organizaciones coparte frente a la conducta policial y el exceso de control policial, y ayudar a aumentar la prestación de servicios. Luego de que nuestra organización coparte en Arizona se enteró de que una comunidad de mujeres trans de color y trabajadoras sexuales no tenían vivienda, lo cual las hacía más vulnerables al crimen, apoyó la creacion de una asociacion de vivienda temporal y la construcción de unas casitas pequeñas.

Nuevamente, como lo muestra esta historia, una estrategia de financiamiento no es estática. Las organizaciones financiadoras necesitan revisar consistentemente sus estrategias y las suposiciones que las respaldan, y hacerlo a medida que implementan las subvenciones. Las condiciones cambian, y estas organizaciones necesitan asegurarse de estar al tanto de dichos cambios y posteriormente tenerlos en cuenta.

Evaluando el riesgo
Las organizaciones financiadoras deben considerar el riesgo. Un poco de riesgo es necesario para lograr el mayor impacto posible, y también es esencial para aprender. Nos gusta saber antes de tiempo qué retos particulares pueden llegar a enfrentar nuestras organizaciones coparte, ya sean por temas de gobernanza o por el contexto en el que trabajan. Queremos entrar en una relación de financiamiento con los ojos bien abiertos ante cualquier riesgo potencial y pensar cómo nosotros, como financiadores, podemos ayudar a mitigar dichos riesgos.

Por ejemplo, Arcus financió a una organización ubicada en Centroamérica cuyo gobierno comenzó a tomar represalias drásticas contra la sociedad civil. Los niveles de violencia contra personas LGBTQ estaban creciendo, y la supervivencia de la organización y su habilidad de defender el cambio estaban en riesgo.

Esta organización coparte decidió cambiar su registro a otro país en el que el gobierno era más receptivo hacia esta comunidad. El apoyo y la flexibilidad constantes de Arcus le permitió al grupo poder seguir con su trabajo sin interrupciones durante todo este proceso largo y complicado.

Arcus siempre ha intentado financiar organizaciones que buscan cambios sociales para las comunidades más marginadas. Cada vez más buscamos trabajar con organizaciones que han sido fundadas o son operadas por y para dichas comunidades.

Por supuesto, esas organizaciones suelen presentar un perfil de riesgo mayor al tener menos acceso a recursos que otras organizaciones más establecidas, o aquellas manejadas por comunidades menos marginadas o vulnerables. También pueden estar más propensas a riesgos porque operan en países o estados con altos niveles de opresión o violencia en su contra.

Por último, las organizaciones financiadoras como Arcus intentan tener un portafolio de subvenciones de bajo, medio y alto riesgo. Aunque a veces las subvenciones de alto riesgo no funcionan, en ocasiones sí lo hacen y, frecuentemente, son las que dejan más enseñanzas o logros.